Voy a comerte la boca a cada milésima de segundo.
A clavarte mis pupilas como si fueran chinchetas.
Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas
susurrando palabras sin sonido. Me volveré muda,
hablándote con las manos que son las que mejor se
entienden. Para el reloj. Me importa una mierda
la hora que sea. Si es de día o es de noche
a nosotros no nos afecta.
Las estrellas las veremos igual, y el calor del sol
nos cocerá a fuego lento. Súbete conmigo a esa
montaña rusa donde el ritmo lo marca los latidos de
mi pecho. Donde tú y yo lo único que tenemos que hacer
es dejarnos llevar, donde voy a quererte hasta la última
letra de tu nombre. Porque eso es lo que me apetece
hacer hoy.Me apetece tumbarme sobre ti, besarte y permanecer
así un rato, o toda la vida si pudiéramos. Intercalando
besos y palabras. Y suspiros. Y silencios. Sintiéndote
conmigo. Me apetece cogerte de las manos y jugar con ellas
mientras te hablo y me rio. O te hago reír a ti. Me apetece
hacerte rabiar, que me llames tonta. Y que luego sea yo
la que te llame tonto a ti. Me apetece preguntarte
cuanto me quieres aunque me lo repitas continuamente.
Y decirte que yo te quiero más. Me apetece chuparte
y morderte. Ponerte nervioso. Tocarte. Quiero abrazarte
y pensar en ese momento, que nunca te soltaré. Ni que
tú me soltarás. Porque siempre estaré abrazándote.
Con mis palabras. O con mis brazos. Pero siempre
cogida a ti. Para no dejarte escapar. Me apetece también
escuchar tu corazón y acariciarte mientras cierro
los ojos. Me apetece llorar de felicidad y que me
seques las lágrimas cuidadosamente. Me apetece mirarte
a los ojos y decirte que te amo. Me apeteces tú.
Y cuando digo eso, también incluye todo lo anterior.
Porque me gusta la sonrisa que pone cuando me dice
cualquier estupidez.Sus ojos cuando me miran,
sus manos ,toda su cuerpo donde me perdería horas y horas.
Me encanta todo él. Incluso cuando me saca de quicio,
me encanta. Cuando se ríe de mi torpeza, o con sus
estúpidas maniobras para ponerme celosa. Cuando se ríe
si le digo tonto, o cualquier estupidez. Me encanta incluso
cuando me vacila, cuando nos decimos mil y un
insultos de forma cariñosa. Hasta cuando me ignora
para que yo lo busque, cuando me coge de la cintura
y me acerca hacia él y me besa. Es algo que aún no sé
como explicar. Es tan especial. Pero así , sí, me encanta.